| Sexo Amateur | Sexo Voyeur | Fotos de Sexo | Sexo Porno | Sexo Amateur | Sexo Duro | Videos de Sexo | Lesbianas | Fotos amateur |
Fotos y fotografias sex . Videos para poder descargar. Super Babesen fotos y videos, de 18 años a 30 a elegir para poder chatear en directo. Fotos caseras sex privadas de los amigos de la web que nos envian cada dia para publicar. Tambien camaras espias totalmente legal
VOLVER A LA PAGINA PRINCIPAL DE sex
Fotos caseras sex. Chicas que se desnudan y hacen Fotos caseras sex. Camaras web para poder ver en directo las chicas mas guapas. Pornografia de lo mas erotico en la red. Gente normal que envian sus fotografias sex a nuestra web para su publicacion. Si quieres publicar tus fotos en nuestra web solo tienes que enviar a nuestra direccion de correo sexocasero@gmail.com tus fotos pero deben de ser amateur, fotos privadas y a poder ser unicas.
RELATOS JOVENES
Su primer culingus se lo di yo
Antes de nada quiero decir que en este relato hay datos ficticios y otros reales, dejare a la imaginación de cada uno saber cuales son cada cual.
Este es mi segundo relato, y aunque asiduo lector, no se que tal me saldrá. De antemano GRACIAS por perder vuestro tiempo conmigo.
Para empezar el relato, os diré que soy un chico de una ciudad al NE de España. No me considero guapo, pero tampoco soy feo. Mido como 1.85, peso unos 93kg (no estoy gordito, pero tengo mi curva de la felicidad), tengo ojos verdes y pelo moreno. Estoy casado, y tengo 30 años en al actualidad.
Todo comenzó hace unos años. Cuando empecé de novio con la que hoy es mi mujer. Ella tenia una sobrina, qué por entonces tenia unos 9 años. Entonces era una niña, recién echa la comunión. Era bajita, y mas bien regordeta. Nadie hubiera imaginado el cambio que experimento.
Siempre se llevo muy bien conmigo, yo era su tío "guay". Le daba caprichos, jugaba con ella, nos la llevábamos de paseo, etc.…
Pero la verdadera historia, empezó, hace unos veranos.
Aquella primavera, Marga, se había vuelto mujer, como dicen las antiguas. Le bajo su primera regla. Con el consabido cambio hormonal.
Empezó a estirarse, por lo que dejo de estar rechoncha, y empezaron a asomar sus curvas, hasta ahora ocultas con los michelines. Paso a ser una niña, de unos 1.60 de alto, unos 60 Kg., con una buena talla de pecho, calculo que una 95 mas o menos.
Ese verano, en la piscina, seguía jugando conmigo, pero algo había diferente.
Yo no podía dejar de mirar su cuerpecillo tumbado al sol, tenía una figura bastante apetecible, y ella, parecía coquetear conmigo. Cuando me pillaba mirándola, y era a menudo, se me quedaba mirando, de una manera, desafiante diría yo, como diciéndome, ¿Qué pasa? ¿Te gusta lo que ves?
Mis respuestas hubieran sido que si, claro que me gustaba lo que veía.
De vez en cuando, cuando se ponía boca arriba, para dorarse, se la veía preciosa, y no se que manía tenéis las mujeres de ahuecaros el bikini, por lo que desde donde yo me ponía, podía verle, su vello pubico, lo cual me hacia ponerme en una situación embarazosa.
Otra historia, era en el agua, con los juegos de aguadillas y de pillar, yo notaba que ella se dejaba hacer. Con frecuencia, rozaba sus pechos, o su culo. A la cuca, era más difícil llegar.
A menudo, ella se ponía boca arriba en el lecho del agua, flotando, y yo la cogia y la mecía por toda la piscina. Ahí era cuando yo la agarraba por la espalda, poniendo mis manos, sobre sus costados, y con los dedos gordos, podía acariciar sus pechos por los laterales, a lo cual ella no respondía. Yo no sabia que pensar, si se dejaba hacer, o no sabia lo que yo le hacia. Hasta que en una ocasión, pude salir de mis dudas. Cuando ella quiso recobrar la verticalidad, dejo caer sus piernas, echando el culo hacia atrás, el cual quedo en TOTAL contacto con mi cosita en medio erección, (creo que no estaba entera por lo del agua de la piscina, los chicos ya me entienden) a lo cual ella reacciono, volviéndose y dándome un beso en la mejilla. Me dejo loco. ¿QUE QUERIA DECIR AQUELLO?
Con el tiempo conseguí salir de dudas.
La última semana santa, sus padres tuvieron qué disponer un viaje, un pariente de su padre estaba enfermo en el pueblo. Y aprovechando las vacaciones se iban a ir visitarlo, por lo que nos pidieron a mi mujer y a mí, si nos podíamos quedar con Marga. Nosotros encantados, y como pude comprobar después, ella mas.
Aquella semana, yo tenia vacaciones, pero mi mujer, solo el jueves y viernes, por lo que al tener fiesta en el instituto, yo me tendría que ocupar de Marga.
El primer día, yo me levante para llevara mi mujer al trabajo, y Marga se quedo en la cama, como lo habíamos hablado la noche anterior, estaba de fiesta, y no tenía porque madrugar. Cuando yo llegue, le prepare una tostada, un zumo natural, y fui a despertarla, eran como las 10.30. Llame a la puerta, y abrí. Al verme entrar se recostó en la cama, y con una sonrisa, me dio los buenos días y las gracias por el desayuno. Aquel día pasó sin más.
Por la noche, me dijo mi mujer, que no hacia falta que la llevara a trabajar al día siguiente. Que me quedara de "niñero". Yo encantado de poder dormir mas rato.
Esa mañana, todo fue igual a la anterior, pero al revés. La que me trajo el desayuno, fue Marga a mi. Yo duermo muy profundo, y si alguien ha leído mi otro relato, ya sabrá que duermo desnudo. Ella llamo a la puerta, pero yo no lo escuche, por lo que ella entro, lo que no esperaba era verme a mí encima de la cama, totalmente desnudo.
Se acerco a la mesita de noche, dejo al bandeja y me despertó. Cuando abrí los ojos, ella se dio media vuelta, y pidiendo disculpas, me dijo, que quería sorprenderme con el desayuno, y que no esperaba verme a si.
Yo le dije que tranquila, que por mi no pasaba nada. Me acerque para darle un beso en la frente. Estaba nerviosa. Le pregunte, ¿nunca has visto una?
A lo que me respondió que no. Que era la primera. Le conteste. Me alegro de que haya sido la mía. Los dos nos echamos a reír. Marga y yo nos entendíamos de maravilla. Teníamos mucha complicidad.
Una vez roto el primer momento de tensión, le dije, ¿tú ya sabes lo que es?
Si me dijo ella. Bien que la conozco de la piscina. Los dos reímos a carcajadas. No pense que se acordara de ello. Hacia por lo menos tres años de aquello.
Ella la miraba ya sin reparo, y yo de verla a ella mirándomela, no pude aguantar. Aquello se empezó a levantar muy rápido, a lo que ella respondía abriendo la boca a la misma velocidad que subía mi falo.
Intentando romper el hielo, dije, una ducha y nos vamos de tiendas ¿OK?
Así fue, me duche, a la vez que me hacia una tremenda paja a la salud de Marga.
Nos vestimos y nos fuimos a un centro comercial. Ella quería mirarse ropa para el verano. Entramos en Zara, Berska, Stradivarius, etc… y en todas tiendas fue lo mismo, ella entraba con cuatro o cinco prendas, y salía para que yo le diera el visto bueno. En algunas de ellas, la cortina no se cerraba del todo, por lo que la podía ver cuando se cambiaba, me estaba volviendo a poner como una moto.
Al final como todas las chicas de su edad, termino sin comprar nada. Le ofrecí, pizza para comer, y accedió, pero si no la comíamos en casa viendo la tele, hacia calor, y en casa tengo aire acondicionado.
Al llegar a casa con las pizzas, nos fuimos a poner cómodos. Yo mi pijamita, sin nada debajo, como siempre. Lo que no esperaba, es que ella apareciese igual. Creedme si os digo, que aquello era un espectáculo. Marcaba dos tetas adolescentes, calculo que una 95, con dos pezones inhiestos, desafiando a cualquiera, unas caderas anchas, bien formadas, un culo redondo, súper apetecible y unos labios vaginales, llamando a la perdición de cualquiera. Me dijo, Lolo, cierra la boca que te va entrar una mosca, y se fue a la cocina a buscar los vasos y platos. Durante la comida, me pillo varias veces, mirando su canalillo, a lo cual, respondía, mirándolo ella, y levantando la vista hacia mi, con una expresión en su cara, que me estaba desconcertando. Después de comer hicimos una siesta, me pidió si podía dormir conmigo, ya que su tía no estaba. Accedí de muy buena gana. Nos tumbamos, demedio lado, y acoplo su culo, a mi paquete, pidiéndome que la abrazara. Por fuerza tuvo que notar mi inmediata erección. Caímos en brazos de Morfeo enseguida.
Me despertó el ruido de la ducha. No hice nada, solo espere que acabara en el baño, para poder ir yo, pero al momento, entro en mi habitación con la toalla anudada sobre las tetas. Hola tío, ¿has descansado? A mi me ha encantado dormir a tu lado, y sentir a tu abrazo. Le di un beso en la frente, y me fui al baño. Al salir, ella seguía igual que cuando la deje, sentada en la cama, con las piernas cruzadas, solo que al entrar en la habitación, la vista era al revés, y vi, una panorámica completa de su chochito medio rasurado. Marga, tapa eso le dije riendo, a lo que respondió, quitándose la toalla.
-Tío, yo ya no soy virgen, lo hice con Diego, mi exnovio, pero desde el, nadie mas me ha puesto una sola mano encima, y una ya no puede mas, muchas veces me he masturbado, pero no es lo mismo, que sentir un pene en el interior, y desde que ayer te vi, empalmado, pensé que seria una buena oportunidad. Además, te gusta lo que ves, si no tu pichona, no se estaría poniendo como lo esta haciendo.
-Marga, desde hace unos años, hay que reconocer que tu cuerpo es espectacular, a cualquier hombre que te le pongas delante, como lo estas ahora de mi, se le pondría como un palo, pero no podemos hacer nada, no debemos hacer nada, somos tío y sobrina, eso no esta bien. Además, estas lo suficientemente bien formada, como para que no te falten pretendientes.
- Entonces, tus caricias en la piscina, tus roces con tu paquete en mi culo, tu sobeteo sobre mis tetas, ¿Qué querían decir?
-Quieren decir, que tienes un cuerpo realmente espectacular, y que me encantaría hacer contigo lo que quieras, pero mi moral no me lo permite.
- Al diablo con la moral, solo es sexo, Lolo, solo quiero hacer el amor, que pasemos un rato agradable, ya somos mayorcitos, y sabemos lo que hay (todo esto lo decía, mientras se acercaba a mi mirándome a los ojos), no tiene que pasar nada, y mejor tu, que cualquiera que conozca por ahí.
Esos argumentos, a la vez que se te acerca una mujer como Marga, desnuda, no hay hombre en el mundo que los pueda rebatir.
La pasión se adueño de aquella habitación.
Enseguida desapreció del medio mi pantalón de pijama. Mis manos parecían mil, recorriendo aquel cuerpo juvenil, sus tetas, reaccionaban a mis besos, irguiendo dos puntas, que ni el mejor de los miuras. La tumbe en mi cama, a la vez que besaba su cuello, sus orejas, sus pezones, sin dejar de acariciarla.
Ella con la cabeza hacia atrás, se dejaba hacer, abría la boca, y dejaba volar, pequeños gemidos de placer. Mientras yo seguía bajando por aquel vientre de diosa, hasta llegar a un pubis apenas frondoso, prácticamente virginal, el cual desprendía un aroma a sexo, que solo de escribirlo, me provoca una tremenda erección, como la que tenia en aquel momento.
-Lolo, ¿Qué haces ahí abajo?
-¿Nadie te ha comido el chochete, Marga? Pues ya es hora de que disfrutes de ello. Le abrí las piernas, se dejaba hacer de todo, y con mis dedos, me abrí paso entre aquella mata incipiente de pelo. El camino era fácil, solo había que seguir el aroma que emanaba de aquella fuente de placer. Y al final de aquel camino, como el faro de Alejandría, aparecía totalmente expuesto un clítoris rosado, el cual pude comprobar con mi lengua, que estaba totalmente duro, lleno de sangre, esperando mis caricias. Empecé a moverlo con mi lengua, a la vez que introducía un dedo en aquella vagina. Mis dedos deslizaban con facilidad, y Marga se convulsionaba de placer ante mí. Aprovechando aquel sobre-exceso de lubricación, deslicé mis dedos hacia abajo, hacia el ano. Ella me hizo saber que no quería.
Schsssssssssss, déjale hacer a tu tío. Le dije.
No pretendía introducir nada en su ano, sino acariciarlo y estimularlo. El panorama final era, que mi lengua y labios, masturbaban su clítoris, con los dedos de una mano, jugaba en su coñito, y con los de la otra, acariciaba su ano. Las convulsiones, se fueron acelerando, a la vez, que de aquella boca, solo salían gemidos, y palabras inteligibles.
Acabo rindiéndose al placer, y tuvo un gran orgasmo, seguido de pequeñas replicas. Como cuando sucede un gran terremoto.
Quedo extasiada, tendida encima de mi cama, con las piernas totalmente abiertas, anhelando un poco de aire en su ardiente zona cero.
Me tumbe a su lado, apoyando mi cabeza sobre mi mano. Giro su cara hacia mí, y os aseguro, que solo con la sonrisa que me dio, se paraba el mundo para mí. La bese en la frente. A lo que ella respondió, dándome un gran beso con lengua.
Gracias, tío por el inmenso placer que me has dado. Algún día te compensare.
¿Continuara…………..?